El combustible a bordo
Publicado en la Revista Timoneles, de ArgentinaEl Combustible de abordo
José Rothman
Son muchas y variadas las razones por las que el combustible de abordo nos puede ocasionar problemas. Prevenciones y conocimientos nos pueden ayudar a no tener problemas con el combustible, a que sean mínimos o a solucionar el que hubiera.
Hace unos meses un velero avanzaba con dificultad por el Río de la Plata. Era una mañana gris y con un marcado sudeste que soplaba con intensidad. La embarcación provenía de la zona de Zárate y carecía de velas. Navegaba utilizando su motor. En cierto momento la máquina perdió su fuerza. Quedó en bajas revoluciones. Los intentos por recobrar un régimen optimo de revoluciones fracasaron. El motor se paró y fue imposible volver a arrancarlo. Quien estaba a cargo de la embarcación se abocó a tratar de ver que pasaba en el combustible o en la instalación eléctrica que pudiera haber provocado la detención. Sin embargo no podía ser un tema eléctrico. Una vez arrancados los motores diesel no necesitan de electricidad. Por lo tanto nuestro capitán en problemas razonó que el tema debía ser combustible. Un análisis del filtro de combustible mostró que había muchas impurezas. Intentó desarmar el sistema pero todo lo que venia por el conducto de combustible era igual: suciedad en suspensión en el combustible. La embarcación finalmente fue totalmente abatida y quedó varada sobre la costa. De ella fue rescatada por Prefectura.
El VHF nos trae cada fin de semana diálogos entre embarcaciones que involucran a fallas en motores por la misma razón: el combustible.
Son muchas y variadas las razones por las que el combustible de abordo nos puede ocasionar problemas. También muchas y variadas las prevenciones y conocimientos que nos pueden ayudar a no tener problemas con el combustible o a minimizarlos.
De lo que analizaremos hay elementos especiales para motores nafteros, otros para el gasoil y algunos comunes a ambas motorizaciones.
Nos quedamos sin combustible: . Normal en aquellas personas que no navegan demasiado y no prestan atención al sutil detalle de “que hay en el tanque”. Su embarcación arranca. Hace unos miles de metros navegando y “se muere”. No hay combustible. Primera recomendación: debemos controlar siempre que vamos a navegar cual es la reserva de combustible. Y según nuestra embarcación y motor disponer de una reserva especial. La falta de combustible es en la navegación una de las causas más frecuentes en los pedidos de auxilio y asistencia de las embarcaciones a motor. En todo el mundo.
El motor no arranca o lo hace con suma dificultad: se presenta en aquellos casos en que hace tiempo que no se navega una embarcación. Tanto en motores fijos como en motores Fuera de Borda. La nafta se pudre y toma estado “gomoso” y por tanto sella conductos y pasos del carburador. En este caso la prevención es siempre cerrar el paso de nafta antes de apagar motor y agotar todo lo que pudiera haber en el carburador hasta que el motor se quede sin combustible. Si nos ocurriera esta situación el remedio es.... limpiar el carburador y conductos sin excepción. La nafta se “pudre” y ello se reconoce por el olor. Este es un frecuente problema pues las personas piensan que han dejado un barco hace meses y el mismo funcionará luego tal cual la última vez. La realidad es distinta.
El motor cae en revoluciones cuando exigimos o directamente se para. Luego de un tiempo vuelve a arrancar y repite la falla. Es una falla del combustible relacionada con alguna basura o hilo de estopa en el combustible probablemente en el paso de salida del filtro de combustible. Cuando el sistema “chupa fuerte” el hilo o basura tapa el conducto. Al dejar de hacerlo “baja la suciedad” y nuevamente puede arrancarse el motor. El motor funciona mientras no se le exija. Pues en ese caso repite la falla. Esto involucra tanto a motores nafteros como gasoleros. La prevención filtrar combustibles. La solución limpiar o cambiar filtros.
El motor se ha parado y todo el sistema presenta suciedades: todo combustible puede traer impurezas o generar lo que llamaremos la enfermedad del Gas oil (hongos, algas) las que tienden a formar una flora que descansa en el fondo del tanque de combustible.
Cuando una embarcación que adolece de estas suciedades en sus tanques sufre movimientos violentes por cabeceos o rolidos fruto de la navegación estos sedimentos pasan a suspensión e ingresan al circuito.
La enfermedad del Gas oil: este combustible presenta problemas tanto en tierra como a bordo. La diferencia es que en el agua no nos podemos bajar ni podemos empujar. Así que las situaciones son por tanto mas delicadas.
En los tanques de gas oil se produce contaminación bacterial. Este proceso es causado por bacterias microscópicas, fermentos, moho y hongos, que se encuentran en el gas oil y que generan que los filtros se tapen. Que duren menos horas y deban ser cambiados frecuentemente.
Los combustibles y aceites son hidrocarburos orgánicos que siempre contienen alguna cantidad de agua, proveniente de la condensación que se produce con los cambios de temperatura. Esa mezcla de agua con el combustible genera el ambiente ideal para estos microorganismos se desarrollen y se reproduzcan.
Estos microorganismos, en forma de embriones entran por el aire y crecen muchas veces en los tanques y surtidores adonde se almacena el combustible que adquirimos o en nuestros propios tanques. Esto microorganismos utilizan al combustible como su alimento, junto al sulfuro, carbón y agua. El calor de los motores contribuye al ambiente perfecto para el desarrollo de estas bacterias que se reproducen geométricamente y producen colonias que se instalan en nuestros tanques de gas oil.
Las colonias bacteriales y el desperdicio metabólico de estos microorganismos, crean babas que han de ser retenidas por nuestros filtros de abordo, tapándolos rápidamente. Por eso se tapan los filtros y por ello en ciertas embarcaciones la necesidad de cambiarlos tan seguido.
Entonces nos podemos preguntar para que queremos filtros. O para que sirven. Los filtros constituyen elementos apropiados para separar el agua del gas oil e impedir que las algas pasen al motor. Lo que no pueden hacer estos filtros es terminar con la causa real del problema: las algas en el tanque.
Medida preventiva numero uno es (al decir de un gran especialista en motores diesel) que el tanque de combustible nunca baje de la mitad. Ello da una disposición de oxigeno menor y reduce el campo de generación de algas.
Otra medida preventiva es la instalación de sistemas magnéticos en el circuito de flujo de combustible. Estos sistemas son muy simples. Se basan en que los microbios son células orgánicas con una membrana que contiene líquido celular electrolítico.
El metabolismo celular y su reproducción dependen de un delicado balance eléctrico y cualquier modificación de ese balance es mortal para las células. Cuando el combustible contaminado con bacterias pasa por o junto a imanes la gran inducción magnética crea un disturbio e interrupción de ese balance, que es mortal para las bacterias.
Estos sistemas de imanes pueden ser encontrados en nuestro medio tanto en versiones nacionales como importadas. En algunos casos son medios cuerpos de aluminio que llevan los imanes y que “abrochados” tomando la manguera de combustible dan la carga imantada que realiza el proceso. En otros casos el sistema se presenta como una cámara por la que el combustible pasa en contacto directo con los imanes y de ese modo se produce el proceso por el cual las células se destruyen y las partículas que quedan son muy pequeñas y pueden pasar por el filtro de combustible. El motor entonces las quema mientras que el combustible que retorna al tanque se ha descontaminado.
Pero aquí estamos trabajando en los efectos y no en las causas. Si tenemos algas en el combustible que guardamos en los tanques la solución reside en pasar todo el combustible con una pequeña bomba eléctrica a través del sistema imantado y reintegrarlo al tanque.
Si la cantidad de combustible o las algas son muchas podremos utilizar elementos químicos que se venden en las tiendas náuticas y que elaborados para esta función se colocan en los tanques procediendo a una eliminación química de los microorganismos.
Teniendo en cuenta que dichos elementos químicos son de efecto en aproximadamente 48 horas una vez aplicados al combustible.
En ciertos casos nos encontraremos con tanques que han sido atacados en tal modo por las algas y suciedades que directamente los propietarios de las embarcaciones han debido reemplazar los recipientes por otros nuevos ya que es hasta la limpieza imposible por el grado de contaminación y corrosión que los tanques presentan.
Por ello la prevención de cargar en buenos lugares, mantener el tanque de combustible lo más lleno y ocuparse de la calidad del combustible que utilizamos constituyen los limites del mejor camino en cuanto al uso del gas oil. Para la necesidad de controlar la calidad del combustible existen productos muy fáciles de utilizar y comprender que permiten mediante muestras controlar que grado de contaminación tiene un combustible.
Algunas ideas en cuanto al combustible
* Ventile sus sentinas antes de poner en marcha
* Controle, lave y seque los derrames de combustible
* El gas oil derramado en sentina es neutralizable con agua y detergente
* Verifique la calidad del combustible que carga
* Verifique la calidad del combustible que tiene abordo
* Aplique sistemas electromecánicos o químicos para recuperar la calidad del combustible que utiliza y su lugar de almacenamiento.
Hasta la Proxima!!


